Antagonist

Cándida Standwick. La Vie sans l´Air

 

La naturaleza como límite a la impostura, la impostura como construcción propia y ajena, entre la identidad simulada y la real, entre lo artificioso y lo orgánico. La viguesa Pilar Alonso da una nueva vuelta de tuerca a las criaturas de su fragmentado universo narrativo en ‘Cándida Standwick, La Vie sans l´Air’, un escenario destinado a quebrar la voluntad de sus protagonistas como moléculas sometidas al rigor del laboratorio. La instalación, formada por dibujos de grandes dimensiones, instalaciones y pinturas que se mostrará en la Galería Marisa Marimón de Ourense; es una profundización en el controvertido personaje que ha centrado la investigación artística de Alonso en los últimos años: la fabricante de prótesis e identidades prestadas Cándida Standwick. Una reflexión sobre la mascarada humana del siglo XXI, el voyeurismo y la femenina atracción por lo prohibido en torno a unos personajes que, por primera vez, han de asumir, como Pasteur al poner nombre a la fermentación -“la vie sans l´air”-, que no pueden controlarlo todo, que no son sino minúsculos elementos sometidos al rigor transformador del oxígeno, de la vida, de los otros.

 

Si en la anterior exposición de la serie Alonso presentaba el vigor creativo de la descorazonada Standwick y al puñado de inquietantes personajes de su cabinet de postizos e identidades; en ‘La Vie sans l´Air’ son la fabricante y su mejor creación, el sexualmente ambiguo Toni Volouns, los protagonistas. La mirada del espectador, pieza activa en la trama de los trabajos de Alonso, es invitada a penetrar capa por capa en el laberinto velado de ambos personajes. Es sólo así, sucumbiendo como Eva a la curiosidad morbosa de lo prohibido, desoyendo la prohibición de Barbazul o volviendo la cabeza como la mujer de Lot, que se descubre cómo los esfuerzos por ser son inútiles frente al poder incontrolable del exterior. Como la carne frente al fuego, como la levadura al oxígeno. El corazón de Cándida, encerrado en una casa, fermenta y se desborda para conformar un órgano con formas y emociones distintas. El ojo de Toni, transformado en mariposa y devuelve imágenes distorsionadas de un mundo que jamás volverá a ser el mismo. Roto el equilibrio entre lo que se muestra y lo que se esconde, entre lo que se da y lo que se roba, todo cambia. Se desnuda la futilidad del postizo que se creía invencible. Se quiebra, una vez más, la inocencia, también la de quien observa.

 

‘Cándida Standwick, La Vie sans l´Air’ despliega toda la hiper narratividad elíptica que caracteriza la obra de Alonso desde que iniciara su particular viaje creativo con la exitosa serie ’La Diva’, en torno al desencanto y la pérdida de la inocencia. Personajes impredecibles y escenas fragmentadas componen la personalísima obra de Alonso cercana a la nueva figuración de Balthus y Paula Rego y conectada con los trabajos narrativos de La escuela de Leipzig. Una obra entreabierta, un universo casi fílmico y en la línea laberíntica de David Lynch, en el que el espectador tiene, como apuntaba Umberto Eco, el papel de traducir, o siquiera, atisbar, la moraleja detrás de la eclosión de trozos significantes e independientes pero sometidos, sin embargo, a un guión.

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Sr. X reajustando la identidad de Cándida después de...Sr. X reajustando la identidad de Cándida después de…

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