Los peces mágicos de la Marquesa

Proyecto colaborativo dentro de la programación de verano de Deputación de Pontevedra " Tras as Almeas" en o Castelo de Soutomaior.

Los Peces Mágicos de la Marquesa es una actividad performática participativa para familias en los jardines del Castillo de Soutomaior. El evento duró una tarde y  en él se pretendía proponer una actividad plástica y performática que pudiesen compartir en familia.

Entendía que el marco en el que se realizaba no podía ser un mero adorno por lo que se planteaba una historia que se narraba con un Kamishibai y que hablaba de la última habitante del castillo a principios del siglo XX, María Vinyals, una mujer avanzada a su tiempo, intelectual, política, precursora e impulsora de la igualdad de la mujer. Se buscaba resaltar los valores positivos del personaje y dar una dimensión humana al sitio donde se realizaba la actividad, así como reforzar en los participantes la importancia de tener valores y deseos  y perseguirlos. También participar de forma activa en la construcción de la performance y que formasen parte de la historia del castillo.

Se les propuso crear unos peces-carta en papiroflexia con los deseos e intenciones  de cada participante, contando que de la misma manera, la marquesa que había vivido en el castillo había hecho en su infancia. Esos deseos que la habían llevado a viajar, recoger y difundir conocimiento.

Los papeles que se utilizan para doblar los peces carta de origami son papeles recubiertos con tinta blanca higroscópica, es decir, que cambia de color o se vuelve transparente al contacto con el agua. Una vez realizados los peces se procede a la instalación de los mismos por el jardín y son pulverizados con agua por los niños, con agua del estanque, porque las pautas de la performance que se narraba en el kamishibai hablaba de  que a mediados de Agosto (que es cuando se realizó el evento y cuando había nacido María Vinyals) como el momento en que el  planeta Venus se ve más alto en el firmamento al amanecer y que varias culturas, entre ellas la católica relacionan con el momento más vinculado a la mujer. Así que era el agua de ese rocío depositado en el estanque del jardín el que hacía revivir los peces como símbolo de esos deseos de futuro que primero había tenido María y ahora tenían los participantes. Al contacto con el agua los peces se volvían de color rojo, simbolizando que se animaban y por tanto que esos deseos e intenciones se activaban. El rojo también era el color que se relaciona con María Vinyals conocida como la marquesa roja.